A pesar de tener un gran cartel preparado para el evento la WWE no cumplió las espectativas y obtuvo una reducción drástica en las ventas del PPV.
Este año se alcanzaron 465.000 ventas a nivel mundial, de estas 270.000 fueron realizadas en Estados Unidos. Si comparamos estas ventas con las del año pasado obtenemos una reducción aproximada del 14%.